Si bien los padres de la Iglesia no utilizaron la palabra "transustanciación", sí se encuentra en ellos la idea fundamental de un cambio en "lo que es" el pan y el vino. Para probarlo, presenta las siguientes citas y razonamientos:
San Ignacio de Antioquía (año 106)
Afirma que "los herejes no admiten que la Eucaristía es la carne de nuestro Salvador Jesucristo".
-
El argumento: Urbina argumenta que, dado que al inicio es pan pero luego se dice que es la carne de Cristo, se ha dado un cambio en lo que el objeto es (transustanciación), y que Ignacio identifica como herejes a quienes no creen esto.
San Efrén el Sirio
Señala que "al principio era solo pan, pero luego pasa a ser el cuerpo; eso es lo que en realidad es".
-
La implicación: Esto implica, según el ponente, un cambio en la sustancia: primero era pan, pero luego es el cuerpo de Cristo. No es una adición o coexistencia, sino un cambio en la realidad misma del objeto.
San Agustín
Enseña que "sin la palabra no hay más que pan y vino; se pronuncia la palabra y ya hay otra cosa", siendo esa otra cosa el cuerpo y la sangre de Cristo.
-
El cambio sustancial: Urbina destaca que aquí se afirma claramente un cambio en la "cosa" que es, es decir, la sustancia. Antes de la consagración hay pan; después, hay otra cosa: el cuerpo de Cristo.
San Cirilo de Alejandría
Exhorta a no juzgar lo que se ve como un "mero símbolo", sino que las ofrendas son "verdaderamente cambiadas en el cuerpo y la sangre de Cristo".
-
Rechazo del simbolismo: Para Urbina, esto indica un cambio real en la realidad de los elementos, no meramente en su significado o uso simbólico. Cirilo es explícito: no es un símbolo, sino una transformación real.
San Juan Damasceno
Indica que el pan y el vino son "transformados en el cuerpo y sangre de Cristo" y que no son meras figuras, sino el cuerpo deificado del Señor mismo.
-
Transformación sin símbolo: Damasceno afirma explícitamente que los elementos son transformados y que no permanecen como figuras o símbolos. Son el cuerpo deificado del Señor mismo, indicando una presencia real y sustancial.
Conclusión del argumentoDante Urbina concluye que estas afirmaciones no son compatibles con una visión puramente simbolista ni con una presencia meramente espiritual, ya que se habla de que el elemento es el cuerpo de Cristo. Tampoco considera que sean compatibles con la consubstanciación (donde permanece la sustancia del pan), porque los Padres no dicen que el pan "contiene" el cuerpo, sino que directamente lo es. Estructura su argumento en el siguiente silogismo: (1) La transustanciación consiste en un cambio de "lo que es"; (2) Los padres de la Iglesia afirmaron un cambio de "lo que es" en la Eucaristía; (3) Por tanto, los padres de la Iglesia afirmaron el concepto de transustanciación, más allá de la palabra técnica.
Contraparte de Pacheco
Pacheco sostiene que las afirmaciones de San Ignacio o San Ireneo sobre la Eucaristía como "carne de Cristo" no prueban la transustanciación. Para demostrarlo, cita diversas confesiones protestantes (como la Confesión Belga, la Francesa y los 39 artículos anglicanos) que usan un lenguaje casi idéntico ("comemos su cuerpo y bebemos su sangre") sin aceptar por ello la desaparición de la sustancia del pan. Según él, Urbina confunde la categoría de "presencia real" con la de "transustanciación".